Comiendo un poco de azufre con dos gotas de hidrógeno, respire profundo, estoy comiendo dulce o me como mis sentimientos.
Una manzana dorada como postre, como un presente, fue la invitación de Eris a la mesa, pero cuanta discordia podría esconder una solo fruta.
Una granada de corazón rojo como primera entrada, la carta de Persefone a la elección del infierno, pero cuanto veneno podría tener una fruta.
El tartaro se llevo lo suyo pero al caos le faltaba algo.
Como la nieve blanca fue engañada, mordió la manzana y se desvaneció en un dulce sueño.
Las siete personalidades sabían que algún día despertaría, pero el príncipe y la bruja estaban de acuerdo en algo:
Ella estaba muerta!